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About Multiple Sclerosis


La Esclerosis Múltiple es un desorden lamentablemente común, que afecta a muchas personas en los años más productivos de la vida. El nombre de esta enfermedad describe lo que patológicamente se ha descubierto en el cerebro y la médula de individuos afectados. Esclerosis significa “cicatrices” también conocidas como “placas” que se encuentran en las áreas de la materia blanca de los tejidos del sistema nervioso central (SNC). Mientras que por un lado la materia gris se refiere a las células nerviosas del cerebro y la médula, la materia blanca representa la mayor parte de las fibras nerviosas que conforman la intrincada red que a su vez permite la rápida comunicación entre las diferentes regiones del SNC. Lo que confiere al área la apariencia “blanca” es la proteína que cubre las fibras nerviosas llamada mielina y que constituye el objetivo fundamental de la enfermedad.

Aún se desconocen las causas de esta patología, aunque existe el criterio generalmente aceptado de que hay una susceptibilidad genéticamente inherente vulnerable a la combinación correcta de los estímulos medioambientales, por ejemplo: virus u otras infecciones, toxinas, factores dietéticos, deficiencias nutricionales, etc. Como tal, es considerada un desorden multifactorial. Las mujeres muestran una incidencia 2.5 veces superior a los hombres, y la edad a la que comúnmente aparece la enfermedad varía desde la adolescencia a los 50 años, siendo los más comunes entre los 20 y los 40.

Aparentemente, el sistema inmunológico de las personas afectadas “ataca” su propia mielina, lo que se considera como una reacción autoinmune en la medida en que el organismo, de hecho, está atacándose a sí mismo. Los linfocitos más importantes producen anticuerpos que los unen a la mielina, posteriormente se produce una reacción inflamatoria que erosiona esta cubierta proteica y que incluso puede dañar la fibra nerviosa subyacente. Se produce entonces un “corto circuito” en cualquiera de las vías nerviosas involucradas y la información no fluye a través del cerebro y la médula de manera normal. Esto puede causar una variedad de síntomas en dependencia del área afectada del SNC. Por lo general, la mielina vuelve a crecer una vez cesa la inflamación, pero con frecuencia persisten los restos de las placas o fibras nerviosas residuales. Es esta característica la que causa el aumento y disminución de los síntomas.